Lunes 17 de Enero de 2022 | 12:45 hs.

30 de noviembre: Día Nacional del Mate en la Argentina

30.11.2021 09:36 | 

 Cada 30 de noviembre celebramos el “Día Nacional del Mate”. Las razones que explican la pasión por este icono nacional.
 Pasión Nacional 

Tomar mate para los argentinos, es mucho más que beber una infusión. Tomar mate acerca a los amigos y familias, es compartir las ganas de estar juntos, no importan las edades ni clase social.

Presente en el 90% de los hogares, la explicación de este fenómeno va más allá de razones, se trata de un vínculo emocional, el mate llega al corazón del pueblo argentino.

¿Por qué el 30 de noviembre es el Día Nacional del Mate? 
 

El Congreso de la Nación Argentina, sancionó en diciembre de 2014 la Ley 27.117, la cual establece que el día 30 de noviembre de cada año se celebre el “Día Nacional del Mate”en homenaje al caudillo Andrés Guacurarí, conocido popularmente como “Andresito”.

¿Quién fue Andresito Guacurarí?



 

 

 

De familia guaraní, “Andresito” llegó al mundo el 30 de noviembre de 1778 en Santo Tomé (Corrientes) y gobernó la Provincia Grande de las Misiones.

¿Desde cuándo se celebra el Día Nacional del Mate en Argentina?



 

La norma fue publicada en el Boletín Oficial en febrero del 2015, el primer dia del mate fue el 30 de noviembre de 2015.

 Y este no es un dato menor, ya que mediante esa legislación se promueve que en todos los eventos y actividades oficiales de índole cultural, se promocione el consumo de mate.

Los orígenes del mate 
 

Los orígenes de nuestro mate nos llevan a la cultura guaraní.

Las hojas del árbol de la yerba mate (Ilex paraguariensis) eran utilizadas por los guaranies como bebida, y eran objeto de culto y ritual, y moneda de cambio en sus trueques con otros pueblos prehispánico como los incas, los charrúas y los araucanos, quienes recibian la yerba de los nativos guaranies.

Para el guaraní, el árbol de la yerba es el árbol por excelencia: lo consideraban un regalo de los dioses, era una fuente de energia durantes sus largas caminatas por la selva.

Los conquistadores aprendieron de los guaraníes las virtudes y formas de tomar mate, e hicieron que el hábito de tomalo se difundiera al punto de organizarse un intenso comercio desde su zona de cultivo originaria, a todo el Virreinato del Río de la Plata.

Los jesuitas y el mate 



 

Más tarde los padres jesuitas incorporaron el cultivo en las reducciones distribuidas en la Argentina, Paraguay y Brasil.

Recién en 1903 en Santa Ana (provincia de Misiones) se realiza la primera plantación de yerba mate.

Las reducciones ubicadas en la Argentina, especializadas en la producción yerbatera fueron Nuestra Señora de Loreto, Corpus Christi y San Javier, estos pueblos contaban con importantes yerbales naturales e implantados.

 

 

Hasta entonces y por muchos años, la yerba que se consumía se cosechaba de los yerbales de la selva, que crecían en grandes densidades. La explotación irracional de estos yerbales y la tala de árboles nativos para el uso comercial de la madera, terminó agotando este recurso. 

Infusión Nacional y muy saludable




 

El mate es, por lejos, la infusión con más arraigo en el país y por este motivo en el año 2013 el Congreso Nacional la declaró como “Infusión Nacional”. Durante el 2020 los argentinos consumimos 268 millones de kilos de yerba mate. 

Los estudios encargados por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) revelaron que la yerba mate está presente en más del 90% de los hogares y que su consumo de mate caliente (el modo tradicional y más popular) aporta al organismo gran cantidad polifenoles, vitaminas del complejo B, potasio, magnesio y xantinas.

Los polifenoles son un poderoso antioxidante, que ayudan a aumentar las defensas del sistema inmunológico y a disminuir el envejecimiento celular.

Las vitaminas del complejo B contribuyen a aprovechar mejor la energía de los alimentos que ingerimos . El potasio y el magnesio son sustancias fundamentales para el correcto funcionamiento de nuestro corazón.

Las xantinas (cafeína, teobromina) son componentes naturales que estimulan el Sistema Nervioso Central; es decir, contribuyen al esfuerzo físico e intelectual.

El mate en el mundo 
 

Con cinco siglos de historia y más de cien años de cultivo sistemático, la infusión se arraigó, se extendió a lugares impensados.
De la mano de actuales “embajadores” de la talla de Lionel Messi, el Papa Francisco y su influencia en los medios y redes sociales, el mate comenzó a ser conocido a escala planetaria.

Durante el 2020 se despachó yerba mate argentina hacia 40 destinos, con embarques que totalizaron 42,9 millones de kilos. El caso más emblemático, y curioso a la vez, es Siria que concentra el 78% de las exportaciones y consume mate cebado.

En Chile, con el 10,8% de las exportaciones, también se consume mate cebado; mientras que el resto de los despachos se destinan a Líbano (1,8%), Estados Unidos (1,6%) y Francia (1,2%) y varios países más, donde básicamente se abastece el “mercado nostálgico” de los argentinos y latinos consumidores de yerba mate radicados en el exterior.

Matear en tiempos de pandemia 
 

La presencia del Covid 19 obligó a reforzar los cuidados individuales, por ese motivo desde el todo el sector yerbatero se trabaja para brindar tranquilidad, tanto a los operarios de la actividad como a los consumidores, por medio de protocolos en los establecimientos y recomendaciones para disfrutar del mate de manera individual.

La respuesta de los materos no se hizo esperar y la práctica del mate individual prendió rápidamente; además de acentuar la higiene de los utensilios como mate, bombillas y termos; e incluso de los paquetes de yerba antes de guardarlos en la alacena.

Secretos para preparar un buen mate
 

Además de la yerba preferida, otro elemento fundamental para comenzar un buen mate es el agua; más específicamente la temperatura del agua.

Por eso, si se pretende una mateada que rinda y con sabor sostenido lo mejor es arrancar los primeros mates con agua tibia, mojando solo la parte de la yerba donde colocamos la bombilla.

Después de tres o cuatro cebadas, ya se puede comenzar con agua más caliente, a unos 75° C a 80° C. En las cebadas posteriores se va mojando el resto de la yerba y así tendremos una mateada rendidora, con todo el sabor de la yerba que elegimos.

Nuestro símbolo de identidad 
 

Además de ser un fiel compañero, el mate también es definido por los materos como un auténtico símbolo que forma parte del ADN de los argentinos. El año 2016 el INYM encargó a la consultora Voices! un trabajo que reveló que los consumidores ubican al mate liderando el podio de los productos que definen nuestra identidad.

Al consultar de manera espontánea cuál es el producto que mejor representa a los argentinos “el mate se lleva el primer lugar como rasgo identitario de la argentinidad” con un 38%, seguido de la carne con un 37%, y luego el dulce de leche y el vino con un 11 % y un 7% respectivamente.

Un alimento con excelencia y calidad

 

Velar por un producto que llegue a los consumidores con todas las garantías es uno de los principales objetivos que se propone el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).

Con sus acciones de fiscalización en toda la actividad y los programas de apoyo para que los establecimientos elaboradores certifiquen Buenas Prácticas de Manufactura, el INYM apunta a consolidar la confianza de los materos.

“La mirada siempre está orientada a obtener un producto de excelente calidad – reiteró- , cuidando y respetando todas las normas del Código Alimentario Argentino”.

feed

Reciba nuestra información en su correo electrónico. Suscríbase a nuestro Newsletter.